Soliloquios: De porqué se puede odiar el fútbol, pero adorar el mundial (1)
Publicadas por Sam a la/s 11:18 AMOdio el fútbol y los deportes en sí. No me llaman para nada la atención, simplemente porque jamás fui capaz de salir airosa de ningún reto deportivo. Ni siquiera de las carreritas de triciclo y mucho menos del 'mata gente'. Porque, carambas, esos sí son deportes, los juegos de niños le exigen a uno cierta audacia, rapidez y sobre todo mucha agilidad. Será por eso que siempre terminaba yo siendo la primera en ser chapada, en terminar inmovilizada en los encantados o peloteada en el 'mata gente'.
Más allá de toda ineludible derrota, mi cuerpo jamás hizo intento alguno por adentrarse en ese mundo tan ajeno a mí, el deporte. Pero, bueno digamos que eso no es lo grave. El conflicto aquí es que, perteneciendo a uno de los países que tiene al fútbol como paradigma del deporte, te disguste tanto o que no te provoque verlo en lo más mínimo.
Odio el fútbol porque a mi padre siempre que de chiquita le decía para ver Candy, él me salía con un encuentro U- Alianza. O porque cuando yo quería ver Tarzán y sus aventuras en la jungla, él prefería un partido del River. Y ni se diga de ver la novela preferida el mismo día que Perú, por esas cosas de la vida, jugaba algún amistoso o un juego de eliminatorias. Yo siempre llevaba las de perder con el contol remoto, y más aún con el bendito fútbol.
Odio al fútbol porque además del trauma que mi padre generó en mí, en contra de ese rey deporte, en el colegio me mandaban a casa con la tareaza de hacer asignaciones y monografías sobre los mundiales. Fixture y todo incluído. Bodrío total, odiaba la pelota, la odiaba tanto… Pobre esfera tan maldecida por mí. Si la pelota tuviera madre, ¡caray … pobre madre!
En fin, Odio el fútbol , pero créanme que he intentado amarlo y de eso no cabe duda. En el 2004 se me presentó la oportunidad de poder conocer más sobre esto de las pichangas con un seminario de periodismo deportivo en el que me inscribí con la única intención de sacar el mayor provecho de él. Es decir, obtener un puto certificado que diga: Yo estuve aquí, y así engordar mi curriculum. Muy aparte, estuvo mi vano intento por amar el fútbol y sus canchas.
Recuerdo con gran cariño a ese genial profe, Jorge Salazar, ‘Coco’ para los amigos, quien no se cansaba de hacerme entender que el fútbol era lo máximo. Que los griegos lo jugaban para entrenarse antes de las guerras y que los embriones patean en el vientre de la madre porque todo ser humano está predispuesto a ser futbolista. El fútbol se lleva en la sangre, decía el maestro.
Más allá de toda ineludible derrota, mi cuerpo jamás hizo intento alguno por adentrarse en ese mundo tan ajeno a mí, el deporte. Pero, bueno digamos que eso no es lo grave. El conflicto aquí es que, perteneciendo a uno de los países que tiene al fútbol como paradigma del deporte, te disguste tanto o que no te provoque verlo en lo más mínimo.
Odio el fútbol porque a mi padre siempre que de chiquita le decía para ver Candy, él me salía con un encuentro U- Alianza. O porque cuando yo quería ver Tarzán y sus aventuras en la jungla, él prefería un partido del River. Y ni se diga de ver la novela preferida el mismo día que Perú, por esas cosas de la vida, jugaba algún amistoso o un juego de eliminatorias. Yo siempre llevaba las de perder con el contol remoto, y más aún con el bendito fútbol.
Odio al fútbol porque además del trauma que mi padre generó en mí, en contra de ese rey deporte, en el colegio me mandaban a casa con la tareaza de hacer asignaciones y monografías sobre los mundiales. Fixture y todo incluído. Bodrío total, odiaba la pelota, la odiaba tanto… Pobre esfera tan maldecida por mí. Si la pelota tuviera madre, ¡caray … pobre madre!
En fin, Odio el fútbol , pero créanme que he intentado amarlo y de eso no cabe duda. En el 2004 se me presentó la oportunidad de poder conocer más sobre esto de las pichangas con un seminario de periodismo deportivo en el que me inscribí con la única intención de sacar el mayor provecho de él. Es decir, obtener un puto certificado que diga: Yo estuve aquí, y así engordar mi curriculum. Muy aparte, estuvo mi vano intento por amar el fútbol y sus canchas.
Recuerdo con gran cariño a ese genial profe, Jorge Salazar, ‘Coco’ para los amigos, quien no se cansaba de hacerme entender que el fútbol era lo máximo. Que los griegos lo jugaban para entrenarse antes de las guerras y que los embriones patean en el vientre de la madre porque todo ser humano está predispuesto a ser futbolista. El fútbol se lleva en la sangre, decía el maestro.
Pero, nada, nada de nada. Terminé ese seminario ilusionada con tanto aprendizaje deportivo. Pasaron los meses y fuera de cualquier hipocresía, aprendí mucho de aquel curso, pero uno jamás aprende a amar lo que en un principio fue tortura.
Culpo a mi padre por tanto rencor hacia el deporte rey. Y, sin embargo, admiro personalmente a Pelé, un reyzaso, para qué mentir, no hay que saber mucho de fútbol para hablar de semejante personaje. A Maradona, mis respetos, pero yo prefiero al negro. Ese es un rey, el mejor para mí. Qué ídolo.
Odio el fútbol señores, lo odio y ya les dije porqué. La novedad es que este año se me presentan las cosas un poco al revés gracias a la buena voluntad de una amiga que me hizo caer en esto de la fiebre mundialista.
Una mujer no odia el fútbol porque sea mujer. Una mujer lo odia porque la pelota suele llamar más la atención, así uno se presente en cueros. Qué tontería para más cierta. Pregútenle a cualquier hombre si tiene la final del mundial en la tele y a Pamela Anderson al costado , muy sexy y apetecible, ¿a quién escogería? Les apuesto a que no van a responder inmediatamente, les aseguro que la van a pensar.
Como les decía, esta muy querida amiga, me habla y habla de Kaká y yo no entiendo ni kaká. A mí me valen todos. Aunque ahora que la pienso, Kaká no es nada kaká, para qué, el tío está muy bien. Viva Kaká.
¿Se percataron de esto último? Esa es mi razón para escribir sobre fútbol. Sus protagonistas, es decir, sus jugadores. Los he visto moverse y a veces pienso, cómo es que serán jugando en otras canchas. ¿Se moverán igual? ¿Irán así de rápido? ¿Golearán así de bien siempre?
Caramba, pero qué rostros para más atractivos y tentadores los de algunos. Este mundial yo he elegido al ‘Rafa’ Márquez. Qué hombre para más varonil, que movimientos para buenos. Qué rico cuerpo. ¡Un Golazo!
LO BUENO DEL MUNDIAL. Si no te gusta el fútbol, no importa.
El mundial también tiene sus cosas. (Foto: EFE)
El mundial también tiene sus cosas. (Foto: EFE)
Otro, Messi. La pulga esa, está buena porque es el goleador argentino más joven. Y déjenme decirles algo señores, la juventud siempre atrae. Jala y jala hasta que uno ya no puede más. Para qué vas a comprar "Playgirl", si en la tele puedes ver el mundial. O puedes hacer como yo y ponerte a revisar fotos de jugadores, que si bien no todos son unos astros con la pelota, los hay bonitos como Beckham. Hay para todos los gustos: chinitos, morenos, grandotes, delgados, rubios, … Hay también Ronaldinhos, Ballacks, Riberys, de todo, como en botica.
Odio el fútbol amigos, pero no a los futbolistas. Los jugadores, estoy segura se defienden en otras canchas, imagino que ya habrá tiempo para comprobarlo. Mientras, yo seguiré juntando mis figuritas del álbum del mundial y pegarlas en mi pared cuales posters de chicos de calendario 2006. Ya saben, uno puede odiar la película , pero seguir amando al cuero del protagonista.
Etiquetas: copa, deporte, futbol, munidal, Prosa, sara apaza, soliloquios
14 Comments:
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Es cierto, muchas de nosotras no entendemos el mundial, mejor dicho no entendemos tanta emoción de los hombres por el mundial. Participan países que jamás en mi vida he escuchado pero están ahí y los hombres felices alentando a todos.
¿Por qué esta tortura mundial? basta ya por favor! Que los jugadores posen en revistas y dejen de jugar, unamos votos todas las mujeres del mundo y hagamos que los jugadores muestren su desempeño pero en otras canchas, en esas, en las que nosotras también terminaremos sudadas. QUIÉN SE UNE??
pense que el mundial te habia hecho cambiar de opinion
pero bueno,,,
Señor Jersson, no se frustre, algún día me gustará de todo el fútbol.
La primera: Por que esos once hombres que van detrás de ese balón se convierten en heroés nacionales cada vez que ganan un partido, por que necesito emocionarme, vivir, odiar, amar, sentir, y rabiar con ellos,por que cada vez que meten un gol esa simple palabra une a miles de personas en un solo grito, y obviamente que cuando fallan uno le recuerdan hasta a sus madres eso es hasta en japonés te lo puedo asegurar, si no a preguntarle a la mamá de Andrés Mendozam, futbolista por si acá falló un gol cantado ante ecuador en las últimas eliminatorias.
La segunda razón por que ellos se quedan pegados y yo me quedó pegada a la televisión, por que lo admito me gusta harto ver fútbol, es por las jugadas, la manera de hacer piruetas en el balón y por que todos de alguna manera nos sentimos cracks frustados. Si no preguntale a todos los hombres como quien quisieran ser y la mayoría te van a decir el nombre de algún futbolista.
Como dice el viejo refrán si no puedes con el enemigo únetele, en cierto sentido que bueno que hayas encontrado la manera de sobrellevar la fiesta mundialista y que bueno que soportes mi piconería cada vez que me dan cólera los futbolistas!!!!!!
jajajajajaja, bien ahi!!! con tu calendario!!! a mi me gusta Ballack, Raúl, Figo, Zidane, Cristiano Ronaldo, jajajajaja.
Fiorella
Ay rena, como si io no supiera que ves fotos de shakira todo el día, y eso ke juanka está a tu costado.
Jajaja, deberían ver a renato kuando jatea en su ecritorio eso es más gracioso que yo mirando al rafa márquez, jajajaja
Señores del comité Dignidad, los apoyo (como diría Autuori), jajajajaja.
Si pues he leido algunos post despues de leer tu adversion al futbol,pues tendrias que jugarlo para saberlo,si,ya se,lo intentaste...en fin entonces tendrias que ser hombre para entenderlo.No habra otra manera.Hay pocos lornas en el futbol,si no te escogen para jugar es porque eres malo y lorna y a esos nadie los quiere en el equipo,a menos que sea de arquero.Cuando se juega nadie quiere ser arquero porque es el que menos sabe con la pelota.
En fin de todos modos me gusto tu articulo.
Maradona es el mejor del mundo,lo dicen los hinchas no la fifa,que ya sabemos como amarra esas cosas.
byeeeeeeee
Juan-Arequipa.